separador

La Universidad


Modelo Formativo

En un mundo que se caracteriza por profundos y rápidos cambios en la ciencia y tecnología, se hace más apremiante aún el que la universidad ofrezca a la sociedad un sentido que permita visualizar a la persona en el corazón mismo del quehacer humano. Así, nuestro modelo formativo apunta a la formación integral de nuestros estudiantes: más allá de un aprendizaje que sólo comprometa al saber o al hacer, nuestra formación apunta a todas las dimensiones del hombre, a su ser.

En este sentido, tenemos la convicción que es necesario recuperar una comprensión de la universidad como comunidad, cuyo corazón sea la rigurosa búsqueda de la verdad mediante la investigación, la docencia y el servicio a la sociedad. Esta comunidad implica, que tanto profesores como estudiantes, se consagren a esta búsqueda de modo activo, colaborativo, interdisciplinario y cordial.

De esta manera, buscamos formar al hombre y mujer profesional que la sociedad necesita: con una sólida y actualizada formación acerca de su disciplina; con conciencia de la necesidad de enfrentar al mundo con una inteligencia crítica y analítica, que le permita hacerse las preguntas fundamentales que impulsen soluciones creativas y que consideren la integralidad de la persona humana. Por esta razón, la orientación preferente por competencias de nuestro modelo formativo está acompañada de una profunda inteligencia crítica desde la antropología, a fin de nunca perder al hombre y la cultura del centro de todas nuestras acciones.

Nuestro modelo formativo, en suma, busca formar a un estudiante que sabe armonizar la riqueza de la herencia cultural humanista y valórica con la formación profesional especializada, que es capaz de apasionarse toda su vida con la búsqueda de la verdad y su significado y, así, ser líder de los procesos en los que se involucra, entendiendo el liderazgo como una especial capacidad de servicio, que permite el desarrollo cada vez más pleno de las capacidad propias y de los demás.

Estructura del modelo formativo

Los planes de estudios de las carreras impartidas por la universidad se componen de un área de formación de la especialidad y un área de formación general.

a) Formación de especialidad

i) Cursos de especialización disciplinaria

Cursos considerados fundamentales en la formación académica disciplinaria de una carrera. Se comprende como núcleo central del plan de estudios, ya que, en el contexto global del Modelo Formativo, proporcionan conocimientos y/o prácticas indispensable para una determinada profesión. Estos cursos pueden ser considerados como troncales y, por tanto, en ellos se debe desarrollar y evaluar el nivel de logro de las competencias y subcompetencias que componen el perfil del egreso.

Son cursos obligatorios y, por lo general,  prerrequisitos de otros cursos.

ii) Cursos de profundización

Son cursos que permiten profundizar y ampliar conocimientos que coadyuvan a la formación de especialidad, abordando temáticas emergentes frente a las cuales las disciplinas deben dar respuesta. Contribuyen a la especialización profesional o académica, pudiendo o no conducir a la obtención de una mención. Pueden tener o no prerrequisitos.

b) Formación General

La Formación General busca una relación completa entre los tres principios educativos de la pedagogía y filosofía del proyecto educativo de la red de universidades del Movimiento Regnum Christi.

La formación integral, que como se ha dicho se ubica en el centro de nuestra pedagogía, y si bien es cierto, ha de ser transversal a toda actividad académica, es especialmente resguardada por un programa de asignaturas que constituyen habitualmente el 20% de la carga académica total del alumno. Estas asignaturas están ordenadas en líneas formativas que contribuyen a formar la impronta o sello distintivo del profesional Finis Terrae. Con ello se busca contribuir no sólo en la adquisición y conocimiento de todos los campos del saber, con especial atención a los progresos en la ciencia y en la tecnología, sino, y sobre todo, en la necesaria búsqueda del significado de los mismos.

El concepto Formación General tiene en sí una resonancia del modelo estudiantil que está en el origen mismo de la institución universitaria, los studia generalia. Este modelo implica una educación que refleja el amor por el conocimiento, la apertura al saber universal y el rigor académico, tanto para los estudios disciplinares como para los generales. La palabra general, del latín generalis, significa relativo al todo, opuesto a singuli o specialis.

A este propósito, la Formación General se compone de tres líneas formativas, a saber: Cursos Sello, Cursos Multidisciplinarios o Electivos, Cursos de Desarrollo de Competencias.

modelo-formativo

 

logo-finis-terrae

logo final acreditacion