
Formar Médicos, con una educación universitaria integral con profundos conocimientos de las ciencias biomédicas y desarrollo de competencias clínicas, necesarias para el eficiente ejercicio de su profesión, considerando la realidad epidemiológica, social y económica del país.
Que desarrollen su actividad con dedicación, compromiso, responsabilidad, autonomía y creatividad, sobre la base de una visión antropológica del hombre y su entorno social, fundada en sólidos principios éticos y los determinados por la Iglesia Católica.