

En la formación de un kinesiólogo los conocimientos teóricos acerca del cuerpo humano y sus movimientos son fundamentales, pero ésta no estaría completa sin una intensa experiencia práctica. De ahí la importancia del trabajo en los campos clínicos. En ellos se aplican los conocimientos adquiridos y se mejoran las habilidades clínicas de evaluación y tratamiento de los problemas de salud de resolución kinésica. Aquí cada alumno podrá integrar y aplicar lo aprendido durante los años de carrera, a la vez que se enfrentará a nuevas experiencias, tanto teóricas como prácticas y, lo más importante, podrá conocer la realidad social y humana del Chile de hoy.
Desde los inicios de la carrera los estudiantes asisten -en forma progresiva- a los diferentes campos clínicos con los que la universidad tiene convenios. En primer año se trata de unas pocas actividades; en los siguientes hay rotativas frecuentes y de mayor duración; y al llegar al internado profesional permanecen trabajando kinésicamente con el apoyo de un profesor guía durante 8 semanas por 4 rotativas.
La UFT tiene convenios de campos clínicos con los siguientes hospitales y centros de salud: