

El abogado de la UFT es un profesional dotado de una sólida preparación jurídica, tanto teórica como práctica, y profundizada en determinadas áreas del Derecho, así como de nociones y habilidades de otras disciplinas, que lo facultan para interpretar, relacionar y aplicar creativamente el Derecho, sabiendo liderar equipos de trabajo para la búsqueda de la solución más justa a los asuntos y problemas que enfrenta, utilizando para ello habilidades, técnicas, instrumentos, lenguaje y razonamientos que le permiten, con reflexión y prudencia, lograr el resultado adecuado. Todo ello basado en una profunda formación ética y de espíritu de servicio.